Influenza Aviar Altamente Patógena A (H5N1): Cómo reducir el riesgo de infección para usted y sus mascotas

A group of wild geese in flight above a body of water. In the background is a snowy shoreline filled with trees.

Foto cortesía del Departamento de Recursos Naturales de Illinois.

La influenza (también conocida como “gripe”) es una enfermedad contagiosa causada por virus de la influenza que desde hace mucho tiempo afectan a seres humanos y animales en todo el mundo. Existen cuatro tipos de virus de la influenza: A, B, C y D (Lycett et al., 2019). Estos tipos difieren en su capacidad de infectar hospedadores, provocar pandemias y en la gravedad de la enfermedad que causan. Por ejemplo, el Tipo A, comúnmente conocido como influenza aviar, se propaga de manera natural entre aves silvestres, pero también puede afectar a otros mamíferos como perros, gatos, caballos, cerdos y humanos (CDC). El Tipo B causa enfermedad estacional en humanos que puede derivar en afecciones respiratorias graves (por ejemplo, bronquitis y neumonía), así como en exacerbaciones de condiciones crónicas como el asma (Ashraf et al., 2024). Si bien otros mamíferos y aves pueden infectarse con el Tipo B, no existe transmisión zoonótica (transmisión de animales a humanos; Ashraf et al., 2024). El Tipo C también afecta principalmente a las personas que constituyen su reservorio natural y causa cuadros leves. No es estacional y no provoca epidemias o pandemias como los Tipos A y B. Finalmente, el Tipo D se asocia predominantemente con infecciones respiratorias en el ganado bovino (Lee et al., 2025). En este artículo nos enfocamos en el virus de la influenza aviar (AIV) en general y, en particular, en la influenza aviar altamente patógena A (H5N1), presentando un resumen de medidas preventivas para ayudar a proteger a humanos y mascotas frente a una infección.

Qué es la influenza aviar o “gripe aviar”?

La influenza aviar es causada por el virus de la influenza Tipo A, un virus de ARN que posee en su superficie las glucoproteínas hemaglutinina (HA) y neuraminidasa (NA). La presencia de HA y NA en la superficie del virus permite su subtipificación (Bi et al., 2024). La hemaglutinina cuenta con 18 subtipos diferentes (H1–H18), y la neuraminidasa con 11 subtipos (N1–N11) (CDC). Todos los subtipos afectan a las aves y, dependiendo de la combinación de HA y NA, pueden afectar también a distintas especies animales (consulte las Tablas 1 y 2 en el sitio web del CDC para ver la lista de especies afectadas según los subtipos del virus de influenza Tipo A). Sin embargo, los subtipos H17N10 y H18N11 únicamente se han detectado en murciélagos.

Aunque el virus de la influenza aviar (AIV) se encuentra distribuido globalmente, ha evolucionado en subtipos distintos según la ubicación geográfica y, en algunos casos, ha afectado a humanos y provocado pandemias. La línea del tiempo (Figura 1) muestra los nombres de los subtipos del virus de influenza A que han circulado en el mundo y su evolución hasta los eventos pandémicos humanos más recientes. En algunos casos, la evolución del AIV ocurre en aves silvestres o domésticas, o en otros mamíferos como los cerdos.

A graphic of the evolution timeline of the Influenza A virus and the recent pandemic affecting humans.
Figura 1. Línea de tiempo de la evolución del virus de la influenza A y los eventos pandémicos recientes que afectan a humanos. El clado H5N1 (o grupo) es una clasificación adicional que refleja similitudes genéticas y un ancestro común (CDC). El clado H5N1 2.3.4.4b circula actualmente y es responsable de los brotes en ganado lechero en los Estados Unidos (WHO). Ilustración cortesía de la Dra. Nelda A. Rivera, Laboratorio de Epidemiología Veterinaria de Fauna Silvestre (INHS-PRI).

El AIV también se clasifica en dos categorías (CDC) según la manera en que afecta a las aves:

  • Influenza aviar de baja patogenicidad (LPAI) A: causan enfermedad leve; en algunos casos, las aves no muestran signos de enfermedad. Los signos observables pueden incluir dificultad respiratoria de leve a severa, disminución de energía y apetito, diarrea y reducción en la producción de huevos.
  • Los virus de la influenza aviar altamente patógena (HPAI) A: causan enfermedad grave y muerte. Los signos observables pueden incluir muerte repentina, secreción nasal, tos, estornudos, dificultad para respirar, decoloración púrpura (en barbillas, cresta y patas), acompañada de hinchazón (párpados, cresta, barbillas y tarsos), tortícolis (torsión de la cabeza y el cuello) y tropiezos o caídas (USDA).

¿Qué otros animales pueden verse afectados por el H5N1?

Las aves son los reservorios naturales (y amplificadores) de los virus de la influenza aviar. El H5N1 se ha detectado en aves acuáticas (por ejemplo, patos, gansos, cisnes), aves playeras y gaviotas, y en numerosas aves marinas, rapaces, córvidos y aves de corral domésticas (pollos, pavos, patos, gansos) (Alexakis et al., 2024). Sin embargo, el clado 2.3.4.4b del H5N1 puede infectar mamíferos (por ejemplo, carnívoros, mamíferos marinos y algunos animales de ganado) (véase la Figura 2).

A graphic of species that can be infected with Avian Influenza A Virus including birds, marine mammals, terrestrial carnivores and other wild mammals, domestic carnivores, livestock, and humans.
Figura 2. Aves y especies de mamíferos que pueden infectarse con el virus de influenza aviar A (H5N1). Ilustración cortesía de la Dra. Nelda A. Rivera, Laboratorio de Epidemiología Veterinaria de Fauna Silvestre (INHS-PRI).

¿Cómo pueden infectarse las aves y otros animales?

Las aves infectadas con influenza aviar eliminan el virus a través de la saliva, secreciones nasales y excrementos, contaminando el ambiente, el agua dulce, o el alimento, equipos y herramientas de granja. Las aves sanas adquieren la infección cuando el virus de la influenza aviar (AIV) accede a los puntos de entrada del organismo, como la mucosa, la piel, o el tracto respiratorio o gastrointestinal.

Modos de transmisión (cómo el virus encuentra los puntos de entrada):

  • Contacto directo (ave a ave): es el más común en bandadas densas (por ejemplo, granjas avícolas) donde las secreciones y excrementos entran en contacto directo con otras aves, además de las gotículas en aerosol (una forma de “rociado directo de virus” entre aves).
  • Contacto indirecto: el virus infecta a las aves mediante partículas de polvo en suspensión, agua, cama de alojamiento o alimento contaminado. Por ejemplo, el virus puede ser contraído por un ave mientras nada (común en aves acuáticas) o mientras busca alimento en áreas contaminadas. while swimming (common in waterfowl) or while reaching for food in contaminated areas.

Las interacciones ecológicas que afectan tanto los modos de transmisión directos como indirectos incluyen la ingestión de presas infectadas (“depredación”, es decir, en rapaces) o de carroña infectada (“carroñeo”, es decir, en cuervos). En otros animales, como el ganado lechero, el virus se concentra en la leche. Los terneros pueden exponerse durante la lactancia (con contagio secundario hacia otros mamíferos, como gatos domésticos y mapaches, a través de leche cruda). Señalamos que los fómites (objetos o materiales inanimados, como ropa y herramientas, que, al contaminarse, pueden transportar el patógeno) pueden contribuir a la transmisión indirecta en entornos ganaderos, junto con el contacto directo, mediante sistemas de ordeño y equipos compartidos (Caserta et al, 2024).

¿Cuál es la situación de la influenza aviar altamente patógena A (H5N1) en Illinois?

Si bien la influenza aviar se ha reportado en aves de corral en Norteamérica durante las últimas dos décadas, no fue sino hasta diciembre de 2021 cuando la llegada del subtipo H5N1 de la influenza aviar altamente patógena (HPAI) causó mortalidad en aves domésticas y silvestres. Desde enero de 2022, el virus HPAI H5N1 (clado 2.3.4.4b) ha provocado la muerte de millones de aves domésticas y miles de aves silvestres en los Estados Unidos, con el primer desbordamiento de influenza aviar hacia el ganado lechero reportado en marzo de 2024 (Caserta et al., 2024) en Texas, y propagándose rápidamente a 15 estados para noviembre de 2024. El 14 de diciembre de 2025, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) reportó el primer caso conocido de HPAI H5N1 en un hato lechero en Wisconsin, e Illinois confirmó la presencia de H5N1 en aves de corral y aves silvestres. La Clínica Médica de Vida Silvestre (Wildlife Medical Clinic at VETMED) documentó H5N1 en dos gansos canadienses de Urbana-Champaign, un aguilucho de hombros rojos de Effingham y un búho cornudo de Tuscola. Hasta diciembre de 2025, no se han detectado casos de H5N1 en ganado lechero ni en humanos en Illinois. Sin embargo, se reportaron 25 mortandades de aves silvestres entre finales de agosto y diciembre en 14 condados, así como un caso en una granja comercial de aves de corral en el condado de St. Clair y cinco detecciones en aves de traspatio en los condados de Jefferson, Jersey, Knox, Madison y Vermillion (Departamento de Salud Pública de Illinois, IDPH).

¿Cómo prevenir la infección en humanos, mascotas y ganado por el virus de la influenza aviar altamente patógena A (H5N1)?

  • 1) Personas
  • 1.1) Público en General: El riesgo para la población es bajo, pero es mayor para personas con contacto directo con animales o exposición a leche cruda. Las medidas de prevención incluyen:
    • Evitar la exposición: No tocar aves silvestres o de corral enfermas o muertas, ni otros animales enfermos o muertos; mantener alejados a niños y mascotas.
    • Alimentos & cocción: Cocinar aves (incluidas las aves silvestres de caza) a 165 °F / 74 °C y cocinar los huevos hasta que la clara y la yema estén firmes. No beber leche cruda (no pasteurizada) ni comer queso fresco elaborado con leche cruda.
    • Higiene estándar de cocina: separar alimentos crudos de los listos para comer; lavar manos, tablas y utensilios después de manipular aves crudas o huevos.
  • 1.2) Trabajadores agrícolas:
    • Equipo de protección personal (EPP) para trabajadores que manipulan animales lactantes o enfermos, leche cruda, estiércol o ambientes contaminados:
      • Respirador aprobado por NIOSH (por ejemplo, N95), protección ocular, guantes y ropa/botas protectoras.
    • Reducir la exposición evitando salpicaduras o aerosoles.
    • Después de una exposición sin protección, monitorear durante 10 días. Prestar atención a: conjuntivitis (ojos rojos, dolorosos o llorosos), un hallazgo frecuente en casos de H5 en los EE. UU. Usar protección ocular y reportar síntomas de inmediato (CDC).
  • 2) Mascotas (perros, gatos y aves domésticas)
    • Aves de compañía:
      • Mantenerlas en interiores o en aviarios completamente cerrados.
      • Evitar el contacto con aves silvestres.
      • Cuarentenar aves nuevas durante 30 días antes de mezclarlas con las demás.
    • Perros y gatos:
      • No ofrecer dietas crudas ni leche cruda. Varios casos en gatos han sido vinculados a leche cruda o alimentos contaminados.
      • Mantener gatos dentro del hogar y perros con correa. Prevenir el contacto con aves silvestres, aves de traspatio, ganado lechero o animales enfermos o muertos.
  • 3) Aves de corral y ganado: La bioseguridad es fundamental para aves de corral y animales de producción. Usar ropa/calzado dedicados y pediluvios. Para más información, consultar los sitios del USDA y CDC.

IEn resumen, la prevención es la clave. Protéjase evitando el contacto con aves o animales enfermos/muertos y proteja a sus mascotas manteniéndolas con correa y bajo supervisión cuando estén al aire libre. Si una mascota presenta fiebre, secreción nasal, dificultad respiratoria, ojos rojos/irritados o signos neurológicos (temblores, falta de coordinación), llame a su veterinario. En granjas, cuando se identifiquen animales enfermos, aísle de inmediato, contacte a su veterinario o autoridad estatal de salud animal y refuerce la bioseguridad en el predio (acceso controlado, herramientas dedicadas, líneas de áreas limpias/sucias).

La influenza aviar afecta principalmente a aves acuáticas; por lo tanto, no fomente la congregación de aves alimentándolas. Sin embargo, ofrecer alimento y refugio a aves silvestres no necesariamente crea el mismo riesgo que con las aves acuáticas. El USDA no recomienda retirar las fuentes de alimento, agua o refugio para aves canoras silvestres (a menos que usted también tenga aves de corral). Mantenga los comederos limpios y desinféctelos cada 10 a 15 días, y limpie y cambie el agua de los bebederos al menos cada 2 días. Proteja a sus aves de traspatio y aves de compañía manteniéndolas separadas de las aves silvestres.

A quién llamar y recursos


Dr. Nohra Mateus-Pinilla is a veterinary Epidemiologist working in wildlife diseases, conservation, and zoonoses. She studies Chronic Wasting Disease (CWD) transmission and control strategies to protect the free-ranging deer herd’s health. Dr. Mateus works at the Illinois Natural History Survey- University of Illinois. She earned her M.S. and Ph.D. from the University of Illinois Urbana-Champaign.

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